Tras anunciar mi retirada, al Asociación de Jugadores de Fútbol Sala, en su partido anual entre jugadores y jugadoras de la LNFS y de División de honor femenina, me hicieron entrega de una placa conmemorativa por todos los años dedicados al fútbol sala.

Sin lugar a dudas un detalle que llevo guardado y llevaré toda la vida, porque que tus propios compañeros reconozcan la labor, la deportividad y el  compañerismo que has intentado llevar durante los casi 17 años de profesional, independientemente de los resultados, es algo que me enorgullece.